SLIDER

NADA SE OPONE A LA NOCHE

La primera vez que pensó en escribir sobre su madre, Delphine de Vigan rechazó la idea de inmediato. Pero como la mancha que extrañamente se había formado en el transistor donde su madre tenía apoyada la mejilla en el momento de morir, la idea volvió. El resultado se titula Nada se opone a la noche y es una novela de una belleza desgarradora.

Delphine de Vigan

Varias amigas (todas grandes lectoras) me hablaron de esta novela casi al unísono. El dictamen era el mismo: tenés que leerla. Me dio curiosidad. Más allá de la coincidencia en el gusto literario de mis amigas, me impresionó que todas pensaran lo mismo. Hay algo en esa novela que le habla directamente a mis búsquedas literarias, a mis batallas con la escritura. Pero no quiero hablar sobre eso en este post. Quiero volver a perderme en la historia que me dejó sin aliento durante las semanas que duró su lectura, del dolor que sentí más allá de la distancia que por momentos trata de poner la narradora. Los recuerdos a veces ahogan y entonces es necesario salir a la superficie para volver a tomar aire. Solo así, después de varios intentos, se puede llegar al fondo.
Eso hizo Delphine de Vigan, escritora francesa nacida en 1966, hija de Lucile Poirier, una joven cuya belleza conoció los rincones más oscuros de la vida. "Prefiero morir viva" versa el final de la carta que esta mujer dejó escrita a sus hijas. Fue su forma de justificarse y de despedirse.
Salir a la superficie es, para Delphine de Vigan, interrumpir el relato sobre la vida de su madre y contarnos acerca de su propio proceso de escritura, sus frustraciones, su laboratorio de la memoria. Decía Marguerite Duras que escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos. Y es precisamente esta celebración a la que asistimos mientras nos vamos hundiendo cada vez más en la historia.
Uno sabe cómo termina desde el comienzo, no hay misterio. La novela es circular, pero al final del libro no llegamos al mismo lugar. Llegamos, podríamos decir, al lugar de la ficción. El espacio donde la memoria se libera de sus ataduras y construye su propia historia con los restos de nuestros recuerdos. "Nada se opone a la noche" dice la canción escrita por Bashung y Fauque donde Delphine encuentra el título para su libro. Y nada se opone a la escritura, me gusta pensar, cuando la memoria y la ficción por fin se encuentran.

2 comentarios

  1. Ufff... que interesante suena. Pero no sé si puedo encararlo ahora, a tres semanas de la muerte de mi madre. O quizás si, porque se me presenta ahora? Por lo pronto me lo agendo entre los pendientes...
    Gracias por la recomendación!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo lamento muchísimo, Flor. Es cierto, a veces los libros nos buscan, llegan en los momentos en que sin saber los necesitamos. Gracias a vos por acompañarme siempre en Place de la Folie. Te mando un abrazo fuerte.

      Eliminar

© Place de la Folie • Theme by Maira G.