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LA MUJER JUSTA

Hace unos días terminé de leer La mujer justa. Como me suele ocurrir siempre con Sándor Márai (escritor húngaro nacido un 11 de abril de 1900 y fallecido en 1989) su elegante prosa me deslumbra, se queda flotando en mi cabeza, en mis manos y en mi mirada durante mucho tiempo, como si de pronto el mundo entero formara parte de su escritura.


Márai es el escritor de la sensibilidad o, mejor dicho, de la reflexión sensible, si me permiten inventar un concepto. En La mujer justa hay tres personajes principales, tres voces distintas que dan su propia versión de los hechos que, durante varios años, los sumieron en una historia de amor, pasión, espera, traición y desengaño.
Márai publicó las dos primeras "voces" en 1941 y agregó la tercera en 1949, durante su exilio en Italia. La primera de ellas pertenece a Marika, quien le cuenta a su amiga las razones que la llevaron a divorciarse de su marido; un hombre que, si bien la quería, estaba entregado en cuerpo y alma a otra mujer, por quien finalmente la dejaría. Es él, Péter, quien habla en la segunda parte de la novela. Y aquel mundo que había imaginado Marika comienza a desmembrarse, los hechos se tiñen de otro color, la verdad empieza a dar lugar, como diría Nietzsche, a las interpretaciones.


Objetos y correcciones que pertenecieron a Sándor Márai. Imágenes obtenidas aquí.
La tercera y última voz es la de Judit, la "mujer justa" según Marika, la perdición de Péter. Los mismos hechos vuelven a transfigurarse, nada es lo que parecía desde las otras dos miradas.
Sin revelar demasiado (si pueden, no duden en leerla) la reflexión final resignifica toda la historia, dota de sentido a los gestos más triviales, a los detalles más simples de los cuales está compuesta toda la novela. Porque además de ser el Maestro de la reflexión sensible, Márai es (quizás a la altura misma de Nabokov) un cuidador empedernido de los detalles, un artesano del lenguaje que logra conectar lo ordinario con lo extraordinario. Dice Marika: "mi marido tenía un recuerdo que era más importante que yo. Ese era el significado de la cinta morada". Pocos escritores han logrado, en mi opinión, esta particular alquimia entre lo ínfimo y lo trascendente.
Y qué decir del concepto que recorre la novela entera... Precisamente la idea misma de una "persona justa". ¿Es que existe alguien así para cada uno? ¿O más bien la justicia es como la verdad, que siempre termina explotando en múltiples interpretaciones?

La mujer justa en mi biblioteca




   

4 comentarios

  1. Ufff! uno de mis escritores preferidos, su poder de descripcion es infinito, La mujer Justa hay que leerla, es obligada. Y El ultimo encuentro creo que me gustó mas aun. Es impecable, si no la leiste hacélo. Es una maravilla!
    Hace poco leí Mr Gwyn de Alessandro Baricco, el mismo autor de SEda. Te lo super recomiendo. Es de esas historias trascendentes que es una belleza!
    besote

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    1. ¡Hola Vicky, gracias por tu comentario! Coincido plenamente con vos. Leí las dos novelas que mencionás, "El último encuentro" me encantó (y podría decir que a mí también me gustó más que "La mujer justa", pero como recién la termino de leer no pude evitar escribir bajo el fervor de su universo). Mr Gwyn, otra perla. Tengo pensado un post sobre esa novela, ya lo verás por aquí pronto. Te mando un beso grande y ¡buen finde largo!

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  2. Excelente!!! me diste ganas de leerlo !!! besoss

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